Reguetón la Pelicula


"Papi, estaba amorriñao en caje' la prieta, y me fui pan' caje' Sica la de Solú. Solú esta viejo, ya su mente no funciona. Con to' y eso fuimos y buscamos al Múcaro, que estaba en los troces rapeando con Procopio. Mira a Procopio y que roncando en las canciones como Don Procopio, se la pasa pautándose el cabrón ese. Las changuerías se le van pal suelo, el no sabe que por ahí ándan las balas locas y lo pueden pegar. Si yo fuera él, vendo la cadena, el tróc y me voy pa' ayá fuera. A ese mamabicho se cree que los pajaritos le tiran a los escopetas, por mover treinta e' yelba se creé que come" - dijo con ronquera.

"Mera pai el está espaciao, y dicen que se tira a la mujer de Toño Chítos. ¿Me das otra pali que esta me dejó lazy? Ahhh mamabicho, enrola otro que nos vamos pata' bajo" - le respondió su amigo.


Prenden su Mitsubishi Montero del 2000 color Oro, y parten hacia El Roto de Cúqui, un chinchorro ubicado al sureste de la Isla. La Montero tenía un cristal roto cubierto por un telón azul pegado con cinta adhesiva color gris. El aire acondicionado estaba dañado, y la ventana del pasajero bajaba un poquito na' más. Ninguno de los dos tenía licencia, ni Fausto el Prieto ni Canito Percocép.

Fausto El Prieto era el chófer, y Canito Percocép enrolaba los filin' blunts de camino hacia El Roto.

"Papi, si es cuestion de morir primero que se mueran ellos. Aquí el que va a reinar el punto soy yo, wa' controlar to' el parque, que me den alquiler. Tengo una Die Hard en el baúl de la guagua y hoy se van dos o tres, ya mismo me verás con el corte fino hahahaha!"
- dijo Fausto en referencia al períco.

Cogieron el sólo y aceleraron el motor con intención de hacer ruido, "floteando", y se estacionaron detrás del local. De lejos se escuchaba la voz de la Lupe entonando melodías llenas de una mágica angústia, una barbacoa de pinchos que era atendida por Myriam, su nombre según los arétes que llevaba puestos, y al mismo tiempo Fausto y el Cano se bajan a saludar. El piso estaba cubierto de polvo, y el viento lo soplaba con inquietud, mientras que Fausto camina hacia la barra, e inmediatamente saluda:

"¡Berto que es la que hay! ¿Has visto a Procopio por ahí? - le pregunta.

"No, no lo he visto, no ha venido hoy" - le responde con miedo e inseguridad.
"Dame la llave pa' jugar billar, estoy bien empepao socio. Jejeje jejeje."

Los dos comienzan a jugar billar, y de cuando en vez se metían al baño a darse llavetazos llenos de diegos de períco. El Canito ya estaba colorao, y cada vez que su celular sonaba decía repetitivamente "nos vamos pata' abajo"

De repente llega al lugar el Múcaro, el DJ del barrio, el que los sábados pone dembow en la sala de su casa, y los lunes da vueltas en su Toyota 1.6 blanco por la escuela con el musicón a to' jender con la canción "La nena de caserío".

"Llama a Fiona pa' que venga con los nenes" -le dijo el Múcaro a Myriam la pinchera.

Por otro lado Procopio se encontraba en el parking de Capri. Estacionado en un Honda Accord del 2008 gris "tintiáo" hasta las tetas, que le fue prestado por un socio que le debía dinero.

"Mera ya llegué, estoy en tu carro pa' que me déjes en el barrio" - le dijo a su socio en una conversacion por celular.

Se monta el tipo al carro, y toman dirección hacía el barrio.

"Enrólate algo"- le dijo a Procopio.

"Hoy ando sin na', dame los chavos que tengo que pagarle la pensión a la nena" - le respondió Procopio con tono recto.

"Párate un momento que no me puedo sacar esto del bolsillo" - al momento en que Procopio se detuvo.

"Pues mera pai..." - se saca una pistola y, ¡¡PLA PLA PLA!!!

Le voló la cabeza a Procopio en su propio carro.

Por eso hoy en día lo recordamos como el mejor exponente urbano de todos los tiempos, sus roncaeras y sus canciones las escuchamos a diario, y hasta hicímos una marca de ropa para ayudar a la familia. Le pegué un esticker a la guagua que dice Procopio "en tus manos he puesto mi vida" y le regalé otro al señor de la tumba-coco que nos puso la música en el velório. Ahora la mujer de Toño Chítos se tira al Múcaro y el Múcaro negocéa con Canito. Lo que no sabe es que Canito se la quiere montar.

"Hello Canito, es el Múcaro" - remacha con tono jocóso.
"Vamos a vernos por la noche en el Baby Shower de Denisse. Wa' llevar 30 de eso y te lo voy a dejar debajo e' la pileta. El domingo vamos pa la gallera y cuadramos, ¿está to' hablao socio?" -termina.

"Dale, esa es la que hay. Yo le wa'meter cincuenta al gallo de Wísin que se joda, na' mas pa gastar chavos y verle la leche correr. Papi que mucho vacíla El Mono, con ése es con el que wa' josear con la metralladora, se jodió to'y nos quedamos con to'el canto. Aquí el que coja en la pifia lo wa'pegar sin fantasmeo".

Llega el domingo y Canito Percocép se encuentra en la parte de atrás de la gallera. La gallera conocida mundialmente como "La Victoriana" es una antigua que se remonta a la época de los 70. Aún conserva el rótulo que así le llama, al igual que sus asientos, sus oficinas y hasta el mismo tanque de gas.

A la parte de atrás tambien le llega el Múcaro, riendo y diciendo "de aqui lo que vienen son tanques de guerra, esa es la que hay. Ni el CeICé ni el NíE me pueden vigilar, yo muevo tolta como Wolmal mueve cebollas papi" - y saluda al corillo allí presente.

"¿Trajiste eso? ¿Onde lo busco?" - le dijo al Canito.
"Papi enrola pal de blones en lo que eso llega. Orita cuando échen al gallo e'Wísin te lo wa'entregar. ¿Trajiste a Fiona?" - le responde Canito desviando el tema.

"No no no, los chavos son ahora so puelco. Con la palabra e' la calle nadie juega. ¿Ahora que estás con el corillo me vienes a frontear? - dijo el Múcaro con tono jaquetoncito.

"¡Mamabicho te dije que te los doy orita, deja la perse te pones mantequilla socio!"

"Ombe no socio... ¡¡PLA PLA PLA!!! -suelta pal de tiros en el momento en que el combo del Canito chambean las pistolas y se forma un sal' pa'fuera cabrón. Desde el piso podía notar como le vaciaban en la cara siete cartuchos de una Lady 45 y que sacaban del baúl una Uzy y lo tostonean dejándolo completamente descuartizado.

De la gallera salió corriendo to el mundo, el combo del Canito se fue y lo dejaron allí' muerto con el Múcaro en el piso con picadura de marihuana, dos bolsas de períco y $250 cash en los bolsillo.

Ahora la calle es de nadie, así que no me esperes, no se si la pelicula continuará..


PD- Gente no vayan a pensar que me estoy tripiando las peliculas de Vicente Castro, aunque de seguro si lo lee me lo compra, de estar interesado comuniquese de inmediato a las oficinas de El Nene de Teta.

Oubao Moin featuring Turrei


De camino al Yucayeque se encontró un sapo. La pendejá es que el sapo estaba cantando y bailando. Deslizaba sus pies de lado a lado, danzando como una bailarina con fúria latina en fuego cruzado. Su rítmo era imponénte, con su cabeza rígida haciendo movimientos constantes hacia al frente y hacia atrás.

"¡Fiesta...en America.... fiesta....en America!"
- cantaba el sapo al momento en que se escuchaba la pista de fondo.

Su manera de bailar era sabrosa, manifestaba sus dotes rítmicos con una transición espontánea dando vueltas y vueltas sin parar.

Se sentía un regocijo en el ambiente provocado por un animal de monte, pero ya había llegado la hora de cazar pa' comer. También estaba cayendo el sol, y el sapo ya estaba picheando pa' irse a zumbarse pa' una cuneta llena de agua a botar gusarapos.

Turrei era un hijeputa en el arco y la flecha. Tenía cuatro gallos que se los había secuestrado a unos españoles que se estaban quedando cerca del bohío donde él vivía. Con las patas afeitás y to'. Listos pa llevarlos pa' la gallera. El vivía por "Charco Azul", una charquita que queda entre Patillas y Cayey en tiempos presentes.

Turrei era un taíno excéntrico, le gustaba tender los taparrabos detrás de la casa y salía del baño esnú corriendo pa buscarlos cuando estaban secos. Se destacaba porque era también el barbero del yucayeque, y tenía la "uve" mas gufiá de todo el cacicazgo, implantando esa moda fuertemente en Caguáx, donde aún sigue estando "en boga" tal corte de cabello. No había india que se le resistiera a ese indio tan limpio.

De hecho, Turrei era "Dj" en los areytos. Una vez tuvo un lío con un cacique porque tenía un blin blin más grande que el del mismo cacique que había financiao el party. Bien bichoteao. Y su corillo de amigos indios los separaron, y rápido le consiguieron una canoa pa' que se perdiera. Pero como Turrei era también tacaño se encojonó y prefierio huir corriendo por el monte y caerle a la casa de una de las jevitas que tenía por distintos yucayeques, la más cerca que le quedara, que fue, la de Pocachoncha.

Pocachoncha era una india boricua de padre caribe y madre peruana. Por eso era como que más culoncita, y tenía a medio yucayeque enviajao. Trabajaba en la cocina del yucayeque, pero cuando se quedaba pelá daba shows privados en un jangueo taíno que era como un chinchorro pero de paja como lo bohíos, y vendían casábe con malahoja y ópio en dulce de miel. Una vez fue un señor colorao que estaba de visita y le hizo un rótulo que decía "Bohío Rest Sport Bar y Cuchilandia" y así se quedó por siglos.

Entonces Turrei le llegó allí de sorpresa, asorao. La llamaba- "¡Pocachoncha! !Pocachoncha!" y de repente salió la mai y le gritó "Ella salió, está en caje' la hijastra e' Agueybaná".

Turrei no sabía como llegarle an caje la hijastra de Aguaybaná, así que decidió caerle al Bohío Rest. Esa noche tenían como cantante especial al cacique Otoao, pero antes de llegar se les quedaron siete marácas y un güiro en la quebrá que estaba cerca de su yucayeque lo que les impidió tocar y el publicó se fue furioso, pues la entrada costaba 8 hojas de tabáco. Allí Turrei se encontró a su combo y se dieron pal de casábes con malahoja, y al rato a Turrei le dieron unas ganas incontrolables de orinar. Cuando abre la puerta del baño, ¡se encuentra a Pocachoncha con un español!

"¡¡Qué tu hacer con hombre aquí!!" - le dijo con furia taína.

"¡¡Español tratarme de violar!!!" - le respondió Pocachoncha con cara de susto y acento de india.

El español salió huyendo esmandao. A Turrei no le dió tiempo de agarrarlo, pero llamó a su corillo y les pregunto si habían visto a un español corriendo. Ellos le explicaron que se trataba de Diego Salcero, un matón de indios a sueldo, que el cacíque del motín del party había contratado para que tomara represalias en contra de Turrei.

"¡¡¡Muchachos corran!! ¡¡¡Tras el!!" - gritó Turrei.


Se formó un corre y corre de tres pare'cojones. Y el tipo llegó a un río caudalóso. No tenía opción y quedó atrapado por miradas taínas llenas de furia y coraje causadas por tanta opresión. Los taínos se empezaron a reír todos de manera psicodélica, lo agarraraon y... fuuaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaazzzzqqqqq!!! pal agua!!! le metieron la cabeza en el río tratando de ahogarlo. Le sacaban la cabeza una y otra vez, fuaaaazzzzqqqq!!! pal agua canto e 'cabrón fuaaaazzzzzzzzqqqqqq!!!! y los taínos le gritaban, "¡¡muere hijelagranputa, muere!!"


Al cabo de cinco minutos de ahogarlo, Salcero murió. Los indios se dieron cuenta de que eran fecas que los españoles podían respirar debajo del agua. "¡¡Chorro'e fekéros, embusteros!!" -gritaban con alegría.

Allí en menos de dos minutos llegaron unos españoles montaos a caballo tirando tiros algarete, pero eran tantos taínos que los empezaron a matar a ellos y ninguno pudo con el corillo de Turrei. Esa gente no se quería pa'na matando algarete, pues ya se habían dao cuenta que los blancos no eran inmortales. Los taínos les confiscaron los caballos y las armas, y hasta se hicieron tatuajes que decían "yo maté a Salcero" y se fumaron pal de filis y hasta sacaron unas 40 oz que les habían mandao los indios de allá fuera . En to' el cacicazgo de la Isla había una pompiaera exagerá, y un día el cacique de Humacao le hizo un recibimiento a Turrei y su ganga.

Hubo un areyto masivo y se sacrificaron españoles y to'. Hicieron guamaníes conmemorativos con la cara de Agueybaná y una ceremonia especial para los asesinos de Salcero, así como la de Star Wars. Bueno imaginénse, que hasta tiraron conféti y los niños indiecitos saltaban de la alegría inmensa que abarrotaba el lugar. En esa fiesta hasta habían "booths" de indios mondando chinas de gratis pa to el mundo, y habían acerolas y parcha y por la noche iban a freír carne. Una fiesta cabrona.

Cuando cayó la noche, se vió a Turrei en el tope de la montaña de Yunque. Después de ahí, dicen que se fue por to'a la Isla enseñarles distintos idiomas a los niños en los yucayeques. El tipo montó una entidad sin fines de lucro con empleados y to'. Hasta que un día murió de viejo mientras se agarraba el guamaní.

Y todavía su espiritu vive. Como vivirá el de Ednita. Por eso es que Turrei seguirá vivo en cada uno de nuestros corazones, repartiendo el casábe de generación en generación al igual que las "uves" en nuestros cabellos.



Escrito por Procopio
Dirigido por Procopio
Musica: Procopio
Escenografía: Procopio
Fotografía: Procopio
Storyboard: Procopio
Cámaras: no hay
Un saludo al indio de la Plaza del Mercado de Rio Piedras. Gracias por autografíarme el cuadro. Ya no hay indios como tú, húmilde socio. La semana que viene te pago una batida e'papaya.

Oda a la Alegría




Se sacó un guayo,
de su cartera lo extrajo

Me saqué un cienpié
al lao de la manguera e' Belén

Campanas suenan de mantecados a peso
y los niños llaman a Payco y a su frio intenso
que menso te di un peso en vez de gritos y besos
Y te sobaste la mandíbula como con miedo escénico

Yo con mis pantalones brincacharcos
desde chamaquito andando borracho
en mi mano con un cienpié
mandinga, batata, pollo y mamey.

A la nena se le viró la barquilla
ponle suero, bombó y alegría
Al nene se le cayó el cienpié
gallinita y pollitos en un bembé

Por freír papas esnú me cayo un poquito de grasa
esa baba es santa, la enfermera me dijo
y en mi mano un cienpié
yuca, gandinga y mapeyé

¡Corre corre que se derrite!
Pasteles, gambó y saramambiche
Cruza la calle y chupa el limber
que mañana eso es caldo y papá no estará aquí.

¡Papi papi comprame uno!

¿Por qué los mantecdos nos recuerdan buenos momentos?


El Show

"La primera vez que metí me dio Sida. Desde ese entonces llevo trece años sin tener sexo, y aunque tengo pareja, ha sido muy fuerte el mantener una relación así de estable" - dijo un poco consternada.

"¿Oye chibiríca, y cómo has podido llevar una relación libre de sexo? ¿Cómo fluye el amor entre tú y tu pareja?"- le pregunta Cristina mientras la coordinadora de piso se tapa la boca en señal de pasme.

"Bueno, ella y yo no basamos nuestra relación en el sexo. Al fondo de cada uno de nuestros corazones hay una llama viva, que fue creada por la pasión de llevar una vida con ella, creo que esa es la clave".

Cristina se pasa la mano para recoger sus cabellos cortos dorados, exhala de manera corta y comienza su show diciendo "chiviríca, cuéntanos tu historia" y pone el dedo gordo de su mano derecha hacía arriba, moviéndolo de arriba a abajo como si estuviese jugando lucha libre, para salir fuera de aire.

Cuando sale fuera de aire, se sienta cerca del público, como a unos tres asientos de donde yo me sentaba, y le dijo al público que el programa iba a tener un giro inesperado. Fue su primer programa al aire desde otro canal, ya que había movido su propuesta a otro lugar para que pudiera trabajar con temas más sensíbles.

El director da el aviso de regreso al aire, Cristina se para de la silla y camina hacía el plató. Se enredó de un cordón que estaba en el piso y comenzó a dar volteretas por el aire y ¡¡¡¡praaaaaaaaaaaaaaaaassssssssssssssssssssssssssssqqq!! cogió una reventá de tres pare'e cojones, quedando inconsciente.

Sacaron al programa del aire y pusieron el segundo segmento de anuncios en lo que trataban de revivir a la señora. Tenía la frente bañada en sangre como cuando Carlitos Colón se ponía Hawaian Punch con agua maravilla en el mapa de Puerto Rico que tenía en su frente. Su nariz quedó totalmente estropeada, como cuando uno le saca el pellejo a un canto e' muslo de Kentoki Fraid Chiken. Al parecer se dio con el filo de una cámara, y se la llevaron en camilla al hospital. Ya para cuando la montaron en la camilla estaba consciente, y cuando se la llevaban, sacó su dedito pulgar nuevamente, en señal de que todo estaba "okei".

El público se enfureció, pues se quedaron con las ganas de escuhar a la muchacha contar de su historia. Se escuchaban los "¡me cago en la ostia pa' que vine!!" a granel. El público latino deleitaba a los productores con furia inmigrada. Se formó una pelea entre una señora que tenía un "blazer" blanco con hombreras y otra de pelo color achiote. Una de ellas le dijo "tu no me conoces wa sacar lo de Salinas pa' la calle y te wa reventar so cabrona" y se mezclaron a las gasnatás. Llamaron a la policia y las separaron. Nos mudaron a una salita fuera del estudio, para esperar y saber si el show fue cancelado.

Pero decidi ir a ver a Cristina al hospital pa ver si ya estaba bien y cuando llegué a la sala, se encontraba en perfectas condiciones. Solo tenía una curita en la nariz que le tapaba el pellejo, pero de lo demás ya la habían limpiado.

"Chivirica traime las Crocs que tengo frio" -dijo rapidamente.

"Si como no mi señora" - le responde su asistente.

"Cristina ¿cómo esta?"- le dije en un tono pasivo.

"¿Quien carajos tu eres y quien te mandó a entrar? - me contestó con perse al momento en que me saca una figa.

"Soy Procopio y vengo a ver si ya esta mejor porque vi cuando se cayo y me quedé preocupado" - le dije tranquilo.

"Chivirico quédate en el estudio que yo voy pa allá ahora. Este show tiene que salir al aire hoy".

Salí de la sala como todo un hombre exitoso. Pensando en que hoy me tiraba a Cristina. En Cuba a eso le dicen Whopper a la Fidel. Brincaba de lado a lado por la calle mientras me dirigía hacía el estudio.

Al rato de llegar nos enteramos de que dan de alta a Cristina y sale del hospital. Todo el público sale a las afueras del estudio a recibirla. Llegó haciendo la señal con el dedito diciendo "okei".
De repente sale un fánatico, saca una Uzi y prrrrrrrrrrrrrrrrrraaaaaaaaaaaacatacatacatacata!!!!!! comienza a tirarle tiros algarete. Mata a Cristina en el acto.

Automáticamente vi a su fantasma salir de su cuerpo, igual de transparente que Casper. Mientras las personas se levantaban del piso, yo me escabullía siguiendo el fantasma de Cristina. La perseguía corriendo por toda la calle, mientras su imagen se iba desvaneciendo entre las nubes.

Di un salto y no la pude tocar. Me trepé en una escalera pero ya era tarde. El fantasma de Cristina se había desaparecido.

Cuando llegué a mi hogar, prendí el televisor, puse su show y me vi en cámara. Lo cambié a un canal de videos y Ahora me buscan por haberla matado.

La perse-cusión de Fantaúsi


"¡Deja de estar cagando en la quebrá que te wa' rrebentar!"
-le dijo.

"¡Pái aquí es donde huele más cabrón!" - respondió inmediatamente.

"¡Me cago en diez que dejes de cagar en la quebrá!" - remachó con sosiego.

"Acho déjame que te wa' figar como me sigas jodiendo" -respondió con seguridad a la misma vez que cagaba.

"Ehhh.....mamao ofreciendo figa so mamao" - dijo Fico dando pasitos cortos hacía atrás y mientras se alejaba.

Fantaúsi terminó de cagar, se subió los pantalones y se montó en la pony.

Fico lo trillaba para pegarle, pues le molestaba mucho que Fantaúsi hiciera sus necesidades en la quebrada del barrio, ya que más abajo de esa quebrada había una charca donde los niños se bañaban en verano.

Fantaúsi llegó a la lechonera de más abajo y le dejó la pony a Carlín.

"Quédate con Amanda en lo que busco la figa en el palo e'malanga. Yo wa matar a ese cabrón que ya me tiene jarto" - le dijo con coraje a Carlín.

Fantaúsi subió la jalda que lo llevaba para su casa. Había caído un aguacero unas horas antes, y sus mahones le pesaban mucho. Ya eran las seis y media de la tarde, quedaba poca luz, y le faltaba al menos una hora y media para llegar. Pero Fantaúsi tenía un sentido de orientación casi perfecto, y decidió cortar camino por "El monte de la otra vida".

Se metió por debajo de los alambres de púas y exclamó -"¡Puñeta me cago en los morivivís! ¡Se me jodieron los codos!! y continuó su trayecto. Mientras subía por el monte lleno de palos de almendros y flamboyánes pensaba en la pela que le quería dar a Fico, porque ya estaba cansado de que Fico lo siguiera cada vez que iba a cagar. A la media hora de estar caminando se cansó, y como ya estaba oscureciendo decidió fumarse un cigarrito y tomarse una siesta de quince minutos.

A los quince minutos se despierta, y escucha un ruido. "Ese debe de ser Fico que compró benzina y está explotando la bazuka"- dijo Fantaúsi. Siguieron las explosiones y él seguía pensando en que le iba a pegar la bazuka caliente a Fico en la cara pa' dejarsela desfigurá.

De repente llegó a un terraplén lleno de arbustos iluminados por cucubanos. Sintió una fuerte brisa y cuando mira al horizonte ve como una ráfaga de estrella fugaz. Una luz que venía del cielo, se iba acercando más a él y en un instante ¡¡¡Shuuuaaaaaaazz!!!! La luz se lo llevó.

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"Hola niño terrícola, soy Iti el extraterrestre" - le dijo el alienigena.

"¡¡Como que extraterrestre canto e'cabrón!, y ¿por qué me estás hablando en español?" - le exclamó Fantaúsi en tono de malcriadería. Eso hizo que el extraterrestre se enojara, y rápidamente el alienígena le hizo un gesto a sus dos compañeros que se encontraban alejados de Fantaúsi.

A uno de ellos los ojos se le pusieron como dos neónes, y su olor a pescado de quebrá se esparcía rápido por todo el monte. Al parecer una de sus defensas naturales era el olor, pues en menos de un minuto Fantaúsi comenzó a vomitar.

"¡¡¡¡Fó que péste me cago en la hostia!!‼¡¡¡Puñeta se cagaron no jodan así!!" - gritaba Fantaúsi mientras era interrumpido por los vómitos y las náuseas causadas por el mal olor.

"¡¡Cállate ya y no jodas más que te vamos a volar los sesos!! ¡¡No sabes de donde puñeta somos y lo único que has hecho es boconear" -le dijo Iti con fuerza alienígena.

Cuando Iti le dijo eso a Fantaúsi, automáticamente Fantaúsi escapó del área de defensa que le habían montado los alienígenas. Sintió que su vida corría peligro, más era imposible reconocer esas caras marrones con cuerpos pequeños y piés grandes. Comenzó a correr por el monte, siendo perseguido por un alienígena que corría bien lento.

Logró escabullirse dentro de un matojal pero inmediatamente lo identificaron. Siguió corriendo desesperadamente, y ya se le escuchaba el ronquido de fatíga en el respirar. Poco a poco Fantaúsi se iba desvaneciendo, quizás por el químico oloroso que aquel alienígena soltaba. No paraba de correr, y solo miraba hacía el poste que se veía a lo lejos. El sabía que eso lo iba a tirar a la Lapa, un sector donde al menos habían dos casas con gallinas, vacas y tres personas.

Seguía corriendo pero se cayó. Se dió una rebentá chevere. Y detrás de él llegaban los extraterréstres.

"¡¡¡Ok!!! me rindo me rindo!, hagan conmigo lo que quieran!" - decía Fantaúsi sumamente fatigado.

"Niño terricola, lo único que queremos es que no sigas cagando en la quebrá, ¡no ves como me tienes la cara manchá!" - le dijo el extraterrestre principal.

Fantaúsi se levantó del piso y se sacudió el heno y la tierra de sus pantalónes. Divisó muy cerca una bicicleta BMX con una canasta en el manubrio, la cual lo podía ayudar a escapar, y logró escapar por segunda vez consecutiva. Esta vez iba en dirección a la bicicleta, y la montó como montaba a su pony Amanda cuando la traqueaba. Empieza a pedalear fuertemente pero se da cuenta de que un extraterrestre se montaba en la bicicleta con él. De repente la BMX se desprende del suelo y comienza a volar.




Mientras la bicicleta volaba por los cielos decorados por la luna llena el alienígena le dice a Fantaúsi:

"Por estar cagando en la quebrá tenemos la cara llena de mierda, soy yo Carlín y te quería dar una lección. La pendejá de todo esto es que nos fuimos por un barrancoooo..........."

...y la bici cayó al suelo desplomándose parte por parte, sin ninguno de los dos. Nuevamente se vió la luz que venía del cielo cerca de los matojos con cucubanos, pero esta vez ya no había ningun cuerpo, solo la peste a mierda que Fantaúsi dejó en la quebrá.



*Si has tenido algúna experiencia extraterrestre, compártela con nosotros

Procopio te pone a bailar

El Nene de Teta presenta:

Los Conquistadores. Les recomiendo que se pongan ropa liviana para bailar.

La venganza de Cheung Sue


E
rase una vez en un pueblo bien pequeño la historia de un niño grande. En la escuela y otros lugares le llamaban Richard, y en su casa Cheung Sue. Era un niño común y corriente que vivía en los bajos del restaurant chino de su padre, Chai Wang, donde pasó toda su infancia rodeado de chicken pepper y galletas de la fortuna.

Cheung Sue pesaba ciento treinta libras a los nueve años. Le daba a los dumbels todos los días. Su peso se debe a su madre, proveniente del pueblo de Kyakhta al norte de Mongolia, lugar que hace frontera con Rusia, dónde su familia se compone de peleadores de sumo ilegal y es de costumbre alimentarse en exceso.




Checheng, madre de Cheung Sue era la que atendía el restaurante. La hijeputa hablaba siete idiomas: Mongól, mandarín, francés, español, alemán, inglés y mierda con cojones.

Un día decidió llevarle un bizcocho de sorpresa a su hijo en la escuela. Fue para el cumpleaños número diez de Cheung Sue y qué mejor lugar dónde se encontraban todos sus amigos. Ese día llega a la oficina de adminstración de la escuela y le pregunta a la recepcionista:

"¿Londe es el salón del nene?"

"No se dice londe se dice dónde" - le dijo Yóri con actitud.

"Ohh londe" - dijo Checheng.

"Nooo... se dice dónde" -respondió Yóri

"¿londe?" - preguntó Checheng para corroborar que estuviese correcta

"Dóoondeee, con Dé de dedo!!" - enfatizó Yóri.

"Lónde." - dijo Checheg con rapidez y seguridad.

"¡Me cago en la ostia ¿tu eres sorda? arranca pal carajo y búscalo tú!" -dijo Yóri con cara de xenofóbica histérica.

Checheng partió de la oficina con esta música de fondo. (le pido a mis lectores que la dejen de fondo mientras leen el post para hacerse más la pelicula)

Siguió su instinto maternal con bizcocho en mano en busqueda del salón de clases dónde se encontraba su hijo. Llegó al final del pasillo y miró a ambos lados. Subió unas escaleras oscuras donde al final se notaba una claridad totalmente blanca, y cuando llegó a la cima se encontró con un pasillo vacío que la llevaron a recordar sus años en Mongolia.

Se estremeció al recordar a su abuelo sentado en forma de mariposa mientra mataba mosquitos o hervía unos "dumplines" con salsa soya, y cuando jugaban en el parque a cazar abispas con palitos chinos.

"¡Chántin kent! " -exclamaba.

"¡Chántin kent!" - volvió a exclamar.

Por el otro lado se encontraba Cheung Sue haciendo un "Show and Tell" para la clase de inglés. Al terminar todos sus amigos le aplaudieron, y a risas le pedían que lo hiciera otra vez. Cheung Sue escuchó de lejos la voz de su madre, le picheó a sus amigos y salió de inmediato del salón.

"¡Mamá mamá! ¿Qué haces aquí?" - pregunta Richard asombrado, nombre con el cúal se le conoce en la Isla.

"Yo toy akí pala celeblalte tu cumpleaño hijo. Te lo iba a celeblal de solplesa" - dijo Checheng sorprendida al encontrarse a su hijo repentinamente.

"Chaín ton wang su" -le respondió su hijo.

Pasaron al salón juntos y le cantaron cumpleaños en español. Dieron las tres de la tarde y salieron del salón. Cuando de repente Checheng se encuentra a Yóri de frente, y ésta la mira de reojo con riña y coraje. Yóri se acerca y le dice directamente:

"Y ahora ¿que es la que hay? Tira pa'lante so cabrona"

Y Checheng suelta su cartera y las dos se agarran a las pezcosás. Halones de pelo, camisas rotas y nudismo por demás se hicieron protagonistas de esta reyerta. Después de dos reventás al piso y sangre corriendo por litros, Cheung Sue decide hacer uso de sus ciento treinta libras y separarlas.

"¡Toun chin! ¡Toun chin!" - gritaba Cheung Sue desesperadamente. Logró separarlas en unos instantes y comenzó a llorar:

"uju uju yioung" - lloraba Cheung Sue.

"No lloles nene...no lloles" -le decía su madre con animosidad fatigada.

Checheng se arregló la camisa, limpió las lagrimas de su hijo y ambos se fueron caminando a los bajos del restaurante chino.

Cuando llegan a la casa, Chai Wang los estaba esperando sentado en el sofá viendo al Chavo del Ocho en boxers decorados con letras chinas y lazos dorados. Al ver los rasguños producto de la pelea se estremece y le pregunta:

"¿Tin chái wen du?"

"Ton chin"- le responde Checheng cabizbaja.

"Aríbi dó" - le dice Chai Wang molesto.

Checheng se va cabizbaja al cuarto, y su hijo Cheung Sue la mira con profunda tristeza en el día de su cumpleaños. Sus lagrimas mojadas bajaban sin consuelo hasta la barbilla formando un goteo que bajaba hasta el cuello. Se secaba las lagrimas con sus manos, mientras pensaba como podía arreglar el día de su cumpleaños.

Al cabo de unos minutos, Cheung Sue sube al restaurant. Le pide al cocinero el cuchillo de chopear. El cocinero sin consentimiento alguno se lo dá, y este prosigue hasta casa de Yóri.

"Yóri!!!...................Yóriii!!!!" -gritaba con un tono fuerte mientras se escondía el cuchillo detrás de su espalda.

Cuando Yóri sale al balcón a ver quien le estaba llamando, se fija en que Cheung Sue agarra por las patas a una perra que estaba por allí y le grita:

"!!!Te voy a matal a tu pela por lo que le hiciste a Checheng!!!!!"

Y !!!!Fuakss!!!!!!!!

Figó a la perra, y la perra se fue corriendo y aullando, huyéndole hasta el medio de la calle, donde inmediatamente se desplomó y murió en el acto.

Yóri se ríe a carcajadas y le dice a Cheung Sue siniestramente:

"Mira Chino-goldo-mamao, esa es la perra de Procopio, el vecino, no la mía" - y Cheung Sue se va corriendo. Otra vez Procopio las paga sin hacer na'.

Y colorín colorado, este cuento se ha acabado.


Chispi José Lewinski alias "Alegría", que dezcanse en pez.